Recuerdo un día en que mi familia y yo, que siempre hemos optado por salir los findes a algún pueblecito de la provincia para almorzar y pasar el día, queríamos hacer algo diferente...
...Y entonces se nos ocurrió la maravillosa idea de un picnic: ¿Por qué no? ¡Nunca lo habíamos hecho! Tras buscar en Internet un lugar apropiado para ello, comprar y hacer comida típica de picnic y ponernos ropa más bien cómoda, nos montamos en el coche y allá que fuimos!